Lo bueno, lo malo y lo feo del Corona Capital 2018
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Lo bueno, lo malo y lo feo del Corona Capital 2018

El tan esperado Festival Corona Capital celebró su novena edición el fin de semana, sin embargo tuvo sus altibajos por cuestiones de sonido y organización

Un año más de romper barreras, de lograr mover a las masas y extasiarnos en un viaje musical muy bueno. Un año más de Corona Capital

El pasado 17 y 18 de noviembre la Curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez se vistió de fiesta, color, mucha música y pasión, para recibir la novena edición del Festival Capital. El hecho de ir a un festival implica ya una súper aventura, pero el hecho de que hayamos podido ir al Corona Capital implica una aventura colosal.

Dentro del festival se cantó, rió, lloró, vimos actos que quizá nunca creímos poder presenciar en el país y fuimos testigos de toda la magia que puede suceder únicamente en un sólo lugar. Dentro de este lugar casi irreal, independientemente a los momentos musicales, pudimos vivir libres de cualquier tipo de barrera. Fuimos libres y esto fue lo que más nos gustó.

La cerveza y festival echo friendly

Durante todo el Corona Capital su marca principal, Corona, se encargó de mantener la cerveza de lo más fresca posible, pues toda la cerveza vino directo desde su planta en Zacatecas y era servida en vasos de plástico hechos a base de fécula de maíz.

Aparte de reducir su huella ecológica de esa manera, cualquier tipo de merch del festival (no de las bandas) estaba hecha de 50% algodón reciclado y 50% pet también reciclado ¡Un hurra por la preocupación del festival por reducir su impacto ambiental!

Lo bueno, lo malo y lo feo del Corona Capital 2018

¿Cashless?

De unos años para acá el festival ha optado por hacer de los festivales una experiencia donde no tengas que pagar con efectivo, sino con un tag que es precargado con lo que estés dispuesto a gastar o bien ligado a una tarjeta.

Si bien en otros festivales el hacerlo de esta manera da buenos resultados, pongo en duda si el Corona Capital se encuentra preparado para una experiencia como ésta, porque, aunque supuestamente todo se pagaría de esta manera, el primer día del festival fue desconcertante que en un punto de la noche ya se pudiera dar dinero en efectivo directo, cosa que no sucedió el segundo día.

Por último, los puntos de Cashless, aunque rodeaban todo el festival, a la salida parecían insuficientes para dar la devolución de efectivo pues las filas eran ENORMES por la demanda masiva, y al llegar al frente algunos tuvieron que esperar por que no había cambio o no tenían en la caja el monto exacto para la devolución.

Seguridad dentro del festival

¿Qué sería de la vida sin riesgos? el Corona Capital se encontraba preparado para cualquier tipo de contingencia; fue habitual pasar caminando y encontrar módulos de servicio médico o módulos con agua gratis para poderte hidratar dentro del festival sin costo alguno.

Por otra parte elementos de seguridad privada en conjunto con la (inútil) policía de la CDMX rondaban por todo el festival para «evitar» que alguien fuera víctima de la delincuencia dentro de las inmediaciones.

Como año con año quienes se lleva también las palmas son las instituciones que hacen posible el programa Regresa seguro a casa, pues por módicos $7 depreciados pesos podías llegar a prácticamente cualquier parte de la ciudad.

Lo bueno, lo malo y lo feo del Corona Capital 2018
(Foto: Twitter @Mijailhv)

Distribución del festival y activaciones

Año con año parte importante del festival se centra en dónde van a meter a tanta gente, y para ello la logística del Corona Capital tiene un papel bastante importante. Agradecemos a los patrocinadores y media partners que dieron snacks, bebidas, botanas y a quienes pusieron a nuestra disposición baterías o áreas para el descanso donde también nos regalaron buenos pretextos para poder tomarnos una selfie.

En materia de los escenarios se tenía la misma configuración del año pasado: tres de los escenarios de un lado, en el medio todas las activaciones y de lado contrario el escenario principal, aunque en esta materia destaca un escenario en particular.

Lo bueno, lo malo y lo feo del Corona Capital 2018
(Foto: Corona Capital)

Escenario Corona Light

De los escenarios del festival, es triste decir que por segundo año consecutivo este escenario fue el PEOR. El escenario Corona Light no tuvo audio de apoyo en las partes traseras y al estar entre los árboles la experiencia sonora para quienes estuvieron al fondo no fue del todo satisfactoria. Las activaciones estaban alrededor del escenario, cosa que también dificultó la visibilidad (si estabas atrás) y el acceso al escenario.

Death Cab For Cutie tocó en este escenario (Foto: Twitter @danbenassini)

Festival incluyente

Corona Capital se ha encargado siempre de llevar a cabo una experiencia integra para todo tipo de personas. Gente con discapacidad tuvo lugares preferenciales, los cuales año con año se observan cada vez más concurridos.

Adicional a estas áreas designadas para personas discapacitadas por primera ocasión algunas personas sordas o con pérdida auditiva fueron capaces de vivir el festival a través de una experiencia sensorial diferente, pues a través de chalecos especiales estos recibían la señal de audio del festival y les transformaban en vibraciones para un grupo selecto de personas.

Visitar el Festival Capital es ya sinónimo de una experiencia bastante completa en todo tipo de aspectos, que se complementa bien si vas con la compañía adecuada. Esta edición al menos un servidor salió un poco decepcionado porque no fue la edición que me ha volado más la cabeza.

Aunque el line up fue bueno la ambición del festival sólo hace que siga creciendo como el monstruo que es a la fecha, pero que necesita reinventarse para poder garantizar esta experiencia mística para todos sus asistentes a futuro.

Pese a que el Corona Capital es garantía, desde ya comienza la curiosidad sobre qué puede pasar con el festival para su siguiente edición en la que cumplirá ya 10 años.

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