Lo bueno, lo malo y lo feo del Festival Hipnosis 2018
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Lo bueno, lo malo y lo feo del Festival Hipnosis 2018

Después de mucha espera, el Festival Hipnosis con todo y sus cambios de última hora, se realizó y aquí te contamos cómo estuvo todo.

El Festival Hipnosis sufrió por el clima, pero no faltó la buena música y así se realizó la segunda edición de este evento.

El pasado fin de semana se llevó a cabo el Festival Hipnosis: psicodelia y garage. Para esta segunda edición el festival demostraba mucho crecimiento comenzando con un cartel que parecía irreal. Con todo y cambio de locación y distintas adversidades el festival tuvo la oportunidad de llevarse a cabo y por ello resaltamos aquí lo bueno, lo malo y lo feo que nos pudo dejar el festival.

El venue

Las Caballerizas, Huixquilucan, serían la sede elegida para que el festival pudiera llevarse a cabo. A pesar de ser un lugar alejado de la ciudad, las condiciones eran casi perfectas. El otoño es la época adecuada por excelencia para el festival, pues a pesar de haber lluvia, el clima nublado propiciaba un ambiente único muy propio del Hipnosis, cosa que ningún festival nacional tiene el valor de hacer y que es digno de aplaudir por tomar riesgos tan grandes al hacerlo en estas fechas lluviosas y frías.

La contraparte de la sede fue la cantidad de lodo que se generaba gracias a la antes mencionada lluvia, cosa que entendemos no quedó en manos de los organizadores. Con todo y lluvia y un lodazal había una parte que estaba en declive, se agradece que parte de ese hundimiento tuviera piedras pues por un momento podías pasar sin resbalarte o hundirte.

Repartidos de manera un tanto extraña había un par de carpas con asientos hechos de pallets donde la gente se refugiaba del cansancio y de lado una fogata con espacio insuficiente para que los montones de asistentes pudiéramos tomar cobijo entre esas brazas. Puntos menos, pues estuvieras en el fuego o en las carpas se tenía visibilidad nula al escenario y el audio llegaba ya muy gastado.

Lo bueno, lo malo y lo feo del Festival Hipnosis 2018
Así iniciaba el evento con Sgt Papers (Foto: Twitter @HipnosisMX)
La oferta gastronómica ¿Y las activaciones apa’?

A pesar de tener algunos patrocinadores dentro del festival las actividades extras eran bastante pobres. Si bien la música es la parte que llena de vida y hace vibrar a los asistentes, durante el evento la producción adicional suma bastantes puntos y crea en el asistente una experiencia más integral. Al tener momentos libres o querer satisfacer el hambre las opciones eran bastante pobres y no del todo amigables con el bolsillo de quienes podíamos asistir en un plan austero.

Como puntos adicionales, los organizadores se rifaron regalando impermeables al momento de la lluvia y Tuborg hacía que nadie dejara de bailar, pues en la parte más elevada del festival había un Booth con un Dj encargado de que quien llegara a las faldas de esa meseta no dejara de mover los pies mientras los árboles de los alrededores se pintaban con luces de tonalidades verdes y azules.

Los visuales

Al llegar la parte visual en las pantallas me parecía bastante aburrida, y a pesar de ello el clima nublado entregaba un paisaje natural de carácter impresionante , muy ad hoc a quienes tocarían por la tarde. Conforme fue avanzando el festival los visuales iban tornando cada vez más envolventes invitando a todos a quedar absortos no sólo con quienes se presentaran sino con una experiencia completa, complementada con los juegos de luces, en ese aspecto la producción era digna de volar sesos.

Lo bueno, lo malo y lo feo del Festival Hipnosis 2018
El show de San Pedro El Cortez mostró visuales increíbles, al igual que muchos otros. (Foto: Twitter @HipnosisMX)
El transporte

Parte clave para poder llegar al festival fue gracias al transporte, que a nivel experiencia (personal) se lleva las palmas. Pese a no ser camiones de lujo estos eran gratuitos y  cumplieron su cometido de transportar a quien se registrara sano y salvo de lo que va del Autocinema (Insurgentes o Polanco) a las inmediaciones del lugar. A pesar de haber tráfico lo único que le quita puntos a esta parte de la experiencia era la accesibilidad al evento pues la entrada era estrecha y el acceso para todos era complicado. Aplausos también por tener estacionamiento GRATIS.

Hipnosis nos deja con un buen sabor de boca, y definitivamente esperamos que pueda llegar a ver la luz una tercera edición. Si bien hay bastantes aspectos a considerar, en BMN estamos seguros de que el festival ha ido creciendo rumbo a una buena dirección pues una vez más y a pesar del lodo nos dejó encantados.

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