Lo bueno lo malo y lo feo del festival NRMAL
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Lo bueno lo malo y lo feo del festival NRMAL

La décima edición de Nrmal se realizó este fin de semana y te contamos cómo estuvo la experiencia en un evento que promete ser diferente cada año

Nrmal: El festival más under de la ciudad; aquel evento que supuestamente trae ‘’lo más fresco’’ de toda la escena subterránea

Nacido en Monterrey y asentado ya en la Tenochtitlán donde un hipster posó con su gato para una selfie coqueta, el festival NRMAL cumplió sus 10 añotes y tuvimos la dicha de acudir a esa tremenda celebración y en su evento principal esto fue lo que pasó.

El venue y las actividades

Como en ediciones anteriores el festival optó por hacer del deportivo Lomas Altas su sede oficial, localizada en la parte poniente de la CDMX. El festival aunque es pequeño cabe en las inmediaciones del deportivo y este a su vez no necesita tanta parafernalia porque la música es su protagonista. Le pese a quien le pese y a quien no viva cerca el deportivo Lomas Altas no es un punto del todo accesible.

Agarrarle la onda al transporte público en esa parte de la ciudad tampoco es sencillo y de acuerdo al festival habría sitio de taxis y zona de arribo por una determinada compañía de transporte privado, zonas que no vimos o que era difícil encontrar; al finalizar el festival dejaban pasar carros a recoger gente pero todo era un caos al igual que la señal de telefonía por momentos.

La circulación al inicio y al final del festival no era agradable, pues aparte de que por tramos Av. Constituyentes parecía estacionamiento por la demanda de transporte disparaban los precios de todo tipo servicio; esas tarifas aunque eran elevadas no dependían del NRMAL pero era el costo de ir hasta San Juan de la chingada hasta que acabara el festival.

Creemos que es hora de apostarle a lugares diversos para poder hacer festivales como alguna vez lo hizo Hipnosis al hacerlo en un lugar cerca de la ciudad o ir por un transporte que de manera colectiva te pueda llevar al festival, tanto para viajar más seguro como para evitar caos en zonas aledañas a todo tipo de localidades, tanto en la ciudad como fuera de ella.

Aunque las activaciones no son parte principal de NRMAL, antes aparte del festival teníamos eventos adicionales como las NODO Music Conference, una serie de conferencias, talleres, conversatorios, showcases, networking, etcétera. Actividades en general relacionadas con la música, redes y ciudad que este año simplemente no vieron la luz.

Lo bueno lo malo y lo feo del festival NRMAL

NODO era un distintivo del festival NRMAL que más allá de enriquecerlo era un referente a la hora de pensar en el festival y que este año simplemente desapareció, tenemos NRMAL en domingo, pero nada se compara a tres días de encuentros llenos de esa magia y emergencia que te ayudaban a conectar con la industria a todo tipo de escala.

El festival ya no es Pet Friendly, cosa comprensible, pues el sonido llega a afectar a tus lomitos y este año se pusieron más restrictivos con los objetos que podían o no ingresar e incluso con los medios invitados, si años anteriores NRMAL era más permisivo con los objetos y similares no comprendemos por qué hacer las cosas diferentes este año.

Lo bueno lo malo y lo feo del festival NRMAL

Los baños

Todos conocemos el martirio que a veces puede ser ir al baño en pleno festival; esas conocidas letrinas azules donde uno tiene que ir a hacer lo propio. Sin embargo, en el festival NRMAL a pesar de tener a estos viejos conocidos en sus inmediaciones me tocó observar lo que parecían unos baños especiales para chicas, lugar donde espero hayan podido hacer sus necesidades de una manera más cómoda (esperamos feedback de alguien en los comentarios).

Cuando llegó mi turno de realizar esa incómoda visita me topé con la sorpresa de que los baños no estaban tan sucios. Aparte de que pude pasar bastante rápido; a la entrada/salida del área de los baños había gel antibacterial y las veces que me tocó pasar había también personal dando papel para quien lo necesitara.

PAPEL AMIGOS, en pleno festival, es algo así como encontrar el Golden Ticket de Willy Wonka y es por eso que el festival se lleva el reconocimiento en los baños, pero la experiencia no deja de ser algo un poco nefasta.

Arrenda un vaso

Parte de por qué el Nrmal estaba limpio es por que para esta décima edición si querías consumir cualquier bebida primero que nada tenías que pagar por un vaso y si querías un vaso adicional o similar tenías que pagar por otro pedazo de plástico.

Al finalizar el festival tenías la opción de pedir el reembolso de lo que pagaste por ese vaso o de llevártelo como un bonito recuerdo. Es curioso como la gente sólo así lograba cuidar su vaso y con todo y todo tampoco era raro ver a la salida unos cuantos vasos tirados a la entrada del festival.

Los horarios y el audio

El festival Nrmal es otro de aquellos donde se tiene la configuración de dos escenarios gemelos y uno un tanto alejado. De esos tres escenarios aparte de que el sonido no se encimaba, este sonido era poderoso, si estabas hasta adelante ese poder se sentía con cada bajo que salía de las bocinas y resonaba con cada guitarrazo o cada beat de los artistas. Lo que sí es que algunas veces era tan poderoso que podemos decir el audio estaba alto, o quizá nosotros ya estemos muy viejos.

Los horarios eran una cosa sorprendentemente precisa. Ni un retraso en todo el festival desde sus inicios hasta el acto final de los Death Grips. Todo corrió con normalidad, pero algo que sacó de onda y que aparentemente no molestó a nadie fue el recorte en las presentaciones de Mazzy Star y de Frank Breschneider aproximadamente de 20 a 15 minutos cada una.

Comprendemos que Jhon Mauss haya cancelado POR CUESTIONES DE SALUD, el festival no lo puede controlar todo y Jhon también es humano, pero qué tan probable es que les avisara a la mera hora. NRMAL incluso ofreció reembolsos para quienes no hubieran ingresado a su fiesta pero una vez adentro ya ni cómo reclamar.

Lo bueno: nadie se sacó de onda.

Lo malo: Había que esperar.

Lo feo: Hay de la gente que sólo fue por esos tres actos ya sea que tocaran menos o que cancelaran.

La bebida, la tragadera y los productos locales para todos

Algo de lo que me sorprendí al llegar al festival fue la variedad de comida que se podía comprar ahí dentro. Teniendo en cuenta que comer en un festival por veces es pura comida basura, dentro del NRMAL no, se estaba haciendo algo nuevo, pero sí se estaba tratando de llevar aquella cocina gourmet hacía un público joven gracias a la Cocina Central; un pequeño oasis culinario donde NRMAL se esmera en presentar una experiencia completa, al incluir opciones para todos los gustos, dietas y bolsillos.

Los precios no precisamente eran para todos los bolsillos, comprendemos que eran productos gourmet que son cosas que a veces el público no está del todo dispuesto a pagar y eso generaba que los precios fueran justos, pero altos para quienes asistíamos en un plan austero.

Con la variedad no nos podemos quejar pues había para todos en esa viña del señor; las famosisimas marquesitas, opciones para veganos, los omnívoros, para los sedientos por un pulque (que en mi experiencia no fue bueno, pero eso no dependía del festival, sino de la marca invitada) o una chela a pleno festival (mis amigos se llegaron a quejar del precio $145 por una cerveza) pero no era una cerveza cualquiera, era una chela artesanal, que justifica el precio que no era tan manchado para el producto que obtienes pero que no todo mundo gusta de consumir o está dispuesto a pagar esa plusvalía por la manera en la que se hicieron las cosas.

NRMAL fuera de NRMAL

Oh sí, qué bonito el festival y toda la cosa, pero lo más chido de todo es que NRMAL busca ir más allá de su grande celebración, por eso aplaudimos que en esta ocasión una vez más busquen salir a tomar la ciudad y hacer dos celebraciones adicionales: Un after party al que no necesariamente tenías que llegar del festival y una fiesta de recuperación post festival en la casa del lago completamente abierta para quien simplemente llegara.

Aunque no fuimos a ninguna de sus actividades adicionales aseguramos que NRMAL y los eventos que tienen son sinónimo de calidad, pero más bonito es ver a una comunidad que se ha formado entorno a este festival, comunidad que seguramente va a abarrotar una onceava edición con lo más fresco del underground

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