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Lo bueno, malo y feo del Corona Capital Guadalajara 2019

La segunda edición del Corona Capital Guadalajara impresionó mucho por la pésima organización, las fallas de audio y la venta de ¿sombra?

Viajamos esta ocasión al Corona Capital Guadalajara que, aunque presentaba un cartel de ensueño, por momentos vivimos una pesadilla

Así es, retoños, otro festival que suma una raya más al tigre. Esta ocasión las bellísimas tierras tapatías fueron testigo de la segunda edición del Corona Capital Guadalajara. Cambiando de sede y con grandes expectativas, esperamos que respires al ver que no todo fue miel sobre hojuelas.

El venue: su acomodo y su infernal clima

Alejado de Guadalajara centro y a minutos de Zapopan, el estacionamiento del estadio Akron cobijó a los más de 50 mil  asistentes que llenaron el festival. Sin embargo, tanto en la salida como a la llegada la accesibilidad se sentía como algo complejo, pues si ya es difícil llegar en transporte, ahora imagina si no llevabas coche propio; súper fácil el acceso entre el periférico y Av. Vallarta mucho más sencillo lo era siendo simples peatones (sí, es sarcasmo).

Al inicio del Corona Capital Guadalajara 2019 la entrada, salida y estacionamiento de coches fue fluido, hasta ese entonces todo bien; por la tarde incluso la gente seguía llegando y a costos no tan manchados para quienes optaron por un servicio de transporte particular.

Ya dentro del festival las distancias entre los escenarios principales eran HORRIBLES. Mínimo tenías que caminar de 3 a 5 minutos constantes entre escenario y escenario en un terreno un tanto irregular, por cachos polvo, por cachos un poco tierroso y en otros el típico alfombrado de carpetas negras que no ayudaban mucho para que el polvo no se alzara. Dejemos de lado las distancias entre escenarios para pasar a la pesadilla real que vivimos quienes llegábamos temprano.

Lo bueno, malo y feo del Corona Capital Guadalajara 2019
Y vaya que tuvimos que correr para lograr esta foto de cerca de Christine and the Queens

Al inicio fue chévere la idea de vivir un festival dónde estuviera soleado, pero el señor Sol se pasó de verga y las miles de personas que arribaron a primera hora fueron suficientes para levantar grandes tolvas de polvo en el Corona Capital Guadalajara 2019. Durante el festival nos hicimos amigos de un par de chicos tapatíos que bien conocen su ciudad y sabían que mayo no es una buena temporada para el festival por el ojete calor y quiénes sabiamente llegaron por la tarde.

A pesar de que el aire fluía este sólo te aventaba esa tierra en la cara y al combinarlo con el calor abrumador le convertían en uno más de los 7 círculos del infierno. Hasta quienes no fueron se enteraron; ni los infernales desiertos y vientos despiadados de Shreck se pasaron tanto de lanza.

Por si fuera poco, estuvieron vendiendo el Comfort Pass que prometía por 500 pesotes dar acceso a zonas de descanso, sombra y baños VIP; esto a pesar de que en ningún momento del festival hubo SOMBRA.

 

Llegado el atardecer el sol se ocultó tras los cerros y la irregular y abandonada Villa Panamericana; a partir de ese punto el clima ya no era algo tan molesto pues creo que en ese momento ya nos habíamos acostumbrado al polvo.

Transcurría el festival, nos cansamos mucho por el sofocante calor, pero nuestro segundo horror llegó cuando tocaba desalojar el lugar.

Uber ofrecía autos del estadio a dónde fueras, pero la demanda superaba la oferta y de los precios mejor ni hablamos.

Si ibas en carro solamente era cuestión de ser paciente para salir del estacionamiento, pues saliendo del circuito del estadio Akron todo fluía despejado, pero los peatones no tuvimos la misma suerte. Salir por el circuito se escucha sencillo, pero no lo es cuando vas de subida y además terminas en pleno periférico, para que, al llegar a ese punto,  el transporte siguiera escaso y carizzimo de París.

Auxilio, me desmayo ¡Cállese viejo deshidratado!

Unas cuantas líneas anteriores contábamos sobre el calor infernal pero por más que tomábamos chela no nos empedamos porque inmediatamente sudábamos todo o por más que tomábamos agua el golpe de calor era inminente.

El hecho de estar en un festival a pleno rayo del sol no es agradable y mucho menos sencillo. Aunque el Corona Capital Guadalajara regalaba agua, las filas de sus filtros (solo en tiempo de sol) fueron aún más tediosas que el calor en sí mismo para poder tener unas gotas calientes de H2O, que aunque eran preferibles a pagar 25 pesos por agua embotellada de 355 mililitros.

Con la finalidad de que todos tuvieran acceso al agua cuando todo parecía valer madres comenzaron a regalar también bolsitas con agua elementos parecían ser de protección civil.

Por si te interesa: Actos que podrían estar en el Corona Capital CDMX 2019

El Audio

El audio se lleva las palmas por encontrarse entre los peores  que hemos experimentado. Los escenarios tenían un tamaño considerable; el lugar donde el festival se llevó a cabo era prácticamente una planicie y aún teniendo tan buenas condiciones todo se fue a la mierda  con el audio que le colocaron.

Lo bueno, malo y feo del Corona Capital Guadalajara 2019
Desde este lugar nos imaginábamos cómo sonaba la música

Al estar medianamente cerca o muy cerca no se notaba para nada la escasez de audio, se escuchaba bien (no aplica en tu caso Holy Ghost😡), pero si llegabas tarde o acababas hasta atrás era más fácil escuchar esas pequeñas charlas entre personas que a la banda que querías ver. Incluso, los dos escenarios principales tenían un audio cruzado dónde sí estabas muy atrás el audio apenas llegaba; no era invasivo, pero no escuchabas ni a tu banda ni al chisme y solo te llegaban ruidos de lo que pasaba del otro lado.

Por su parte, la Levi’s Tent fue el escenario que menos fallas de este estilo tuvo. Cuando te adentrabas en la carpa, además de que estaba fresca, el audio era potente para no darle importancia a lo que pasaba afuera. Solo tenías el sonido de la carpa siempre y cuando no salieras de ella.

Los actos que salvaron el Corona Capital Guadalajara

Los actos de ensueño vaya que hicieron que todo valiera la pena; tuvimos el regreso de los Yeah Yeah Yeah’s, con Karen O dándolo todo a pesar de la poca coordinación entre la banda, producto de años de separación. Este fue, seguramente, el punto más alto de todo el festival.

Hubo nostalgia en un acto que cayó junto la tarde, demostrando cómo las canciones de los YYY! han envejecido con tanta dignidad como Karen, siendo casi todas clásicos instantáneos que no parecen estar fuera de cualquier tiempo o cualquier clima.

Goo Goo Dolls tuvo una parca participación hasta que llegó «Iris», la canción que los hizo famosos y que los lleva por todo el mundo. Sin duda, esto recuperó un poco de vida entre el cansacio, la fatiga y las espaldas quemadas de más de 50 mil personas.

Este escenario cerró con la grandiosa presentación de The Chemical Brothers, que volvieron a lucir un show de luces y visuales que pondrían a parir chayotes a cualquier junkie.

En el otro escenario Phoenix dio otra presentación mágica (porque esa es la palabra correcta para describirlo) de la gira de Ti Amo. Después de su residencia en CDMX, cerraron su paso por México con un festival más, dejando una estela fresca en nuestro país.

También Christine And The Queens y White Lies dejaron una buena impresión, a pesar de la mala hora, sus sets cortados por el tiempo y el calor.

Finalmente, Tame Impala cerró el festival en este escenario, ante la mayor cantidad de gente reunida en cualquier parte del día, aunque con un show cansino, con poca dinámica, pero que seguro fue oro puro para sus fans.

Lo bueno, malo y feo del Corona Capital Guadalajara 2019
Las lágrimas que soltamos en «Maps» nos refrescaron la carita

Aunque no sabemos si podremos acudir a su próxima edición ya hay gente lista para el siguiente año, pues ya estaban vendiendo boletos para el Corona Capital Guadalajara 2020.

 

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