Ruido Vivo

Friendstival 2017: la verdadera propuesta nacional

Este festival le rindió honor a su nombre: un lugar para los amigos musicales. Aquí todos éramos amixers. No importaba que no conocieras a ninguna banda, nadie te iba a juzgar, pero seguro terminabas bailando, agitando la cabeza o riéndote de los chistes tan inocentes de Daniel Michicoff, el bajista de Tijuana Panthers. En serio, esto fue lo que dijo en un español casi fluido: “¿Por qué el pollo cruzó la calle? Porque la gallina le dijo vente pakow (inserte sonido de gallina aquí)” Tan malotes que se ven con sus playeras de Otto Dix y sus canciones que suenan entre surf, garage y punk.

En cuanto pisabas el Foro Niza, te sentías en casa y se te olvidaban las pretensiones porque justo este festival propone algo distinto: conocer y convivir con varios géneros de la música emergente nacional con un toque internacional. Si algo tienen de especial este tipo de conciertos, es que gracias a su perfil ofrecen un ambiente amigable para quienes van, por lo que no era extraño de pronto ver que alguien terminaba hablando con algún integrante de la banda que había estado en el escenario minutos antes y hasta una fría se tomaban juntos.

Sadfields en Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

La música es la mejor catarsis, y eso es lo que esta edición del Friendstival logró; algo que se le debe reconocer a los organizadores es que se aventaron la tarea de seguir con un festival en plena CDMX reconstruyéndose. Más que eso, ofreció a sus amixers la oportunidad de liberarse de todo ese caos interno que seguramente más de uno traía encima y todo gracias a sus propuestas under (nacionales e internacionales). Y no, no se olvidaron de todo lo que seguía ocurriendo allá afuera, porque estuvieron recolectando víveres y cambiándolos por boletos a precio especial.

No sólo fueron los organizadores del Friendstival, las bandas también se unieron, cada una a su modo. Por ejemplo, Fishlights donó todas sus ganancias del concierto para apoyar a los afectados por el terremoto y Policías y Ladrones emocionó a todos con su cover en español de “Heroes” de David Bowie.

Sadfields en Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

Las transiciones entre un género y otro dentro del festival no fueron graduales, pero no perturbaron el ambiente en lo absoluto. Desde la transición de Islas a Sadfields ya nos podíamos dar una idea de que todo sería una mezcla amena. Sobre Sadfields les recomendamos verlos en vivo y no perderse el descontrol de su vocalista (al estilo de The Who pero menos intenso), que va muy acorde con todos los sonidos e ímpetu que manejan como banda. No por nada las personas se fueron poco a poco agrupando para verlos y es que, a pesar de ser aún jóvenes, dominaron el escenario y dejaron resonando el lugar con canciones como “I Don’t Know Why”. Por cierto, sí suenan algo sombríos y tienen un sonido muy penetrante.

Sadfields en Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

Tras la aparición de Fishlights, el Friendstival se impregnó con un acento tijuanense y un ambiente que ya se sentía mucho más apacible, aunado a que iban llegando más personas al Foro Niza para escuchar a Entre Desiertos y vaya que dieron un buen show. Durante su presentación nunca decayó la energía. Se notaba que sabían lo que hacían y disfrutaban su música. Siempre hubo baile (ese que te hace cerrar los ojos y dejarte llevar) y ritmos suaves que envuelven en la fusión que se da entre los instrumentos. Si aún no los conocen, denle una oportunidad a esta banda que trae una buena propuesta dentro y fuera del escenario. Esperamos que pronto vuelvan a la CDMX.

Entre Desiertos en Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

Si Entre Desiertos ya nos había dejado un poco con las manos temblorosas y esas ganas de explotar con la música, Big Big Love llegó a darle el toque final, sin embargo, a pesar de que su performance es bueno y de que todos los integrantes se apasionan en lo que hacen, incluyendo el trance del vocalista, al final, como concepto musical, la propuesta de esta banda tiende a ser algo repetitiva. Eso no quita que hubiese picos sonoros muy interesantes durante su presentación, como al interpretar “Inmortality”. Nos pusieron a bailar, ya que sus canciones son muy pegajosas. Tienen cambios dinámicos dentro de sus canciones que vale la pena escuchar y sus beats saben fluir y hacer buena transición entre esos cambios. Eso sí, traían una buena cantidad de seguidores y otros más se les unieron, tal vez como consecuencia de una carrera con más historia que otras bandas.

Big Big Love en Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

Entre Big Big Love y la siguiente banda, Qruz se hizo un espacio entre el horario y nos relajó con su guitarra acústica y sus canciones, que aunque pocas debido al tiempo, dejaron un buen sabor de boca.

Qruz en Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

Después fue el turno de Policías y Ladrones, quienes sorprendieron para bien a los asistentes. Nada de presunción (ni en las letras) pero sí mucho dominio de los instrumentos. Aunque las voces no son las más notables (parecía que tenían flojera) justo eso le da el toque atractivo que acompaña al sonido que crean. Una buena presentación en vivo y si te preguntas si debes escucharlos, la respuesta es sí.

Policias y Ladrones en Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

“Siguen los Tijuana Panthers. Ya me perdieron” dijo alguna chica entre el tumulto, y sí, en cuanto se pararon en el escenario fue muy obvio que muchos iban a verlos especialmente a ellos. Bueno, menos los que traían máscaras de conejos, aunque, como buen Friendstival, todos los públicos se mezclaron y al final hubo conejos bailando con Tijuana Panthers y es que después de que el tío Daniel Michicoff se aventara el chiste del pollo, los oriundos de Long Beach siguieron tocando canciones como Red Headed Girl, que provocaron que sus fans armaran un pequeño mosh pit seguido de un público que se dividió entre headbanging y bailes surfistas.

Tijuana Panthers en Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

Para quienes no ubicaban tan bien a Sleep Party People quizá de pronto se sintieron en medio de una secta oscura vegana, porque en cuanto los integrantes de Tijuana Panthers bajaron del escenario (después de complacer a sus seguidores con más canciones de las que habían planeado) todos comenzaron a ponerse máscaras de conejos. Se acercaba el acto final.

La verdad es que los conejos tardaron mucho en comenzar a tocar. Sabían que una gran mayoría iba a verlos (antes de su presentación comenzaron a llegar aún más personas) y aunque nunca tuvieron una actitud altiva (al contrario, ofrecieron una disculpa) sí se creó esa sensación de cansancio por la demora.

Sleep Party People en Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

Primero subieron sin máscaras a hacer un soundcheck increíblemente largo, que no fue tan tedioso gracias a que los seguidores se emocionaban cuando escuchaban entonar a Brian Batz, ¡y qué voz! Después de un rato volvieron a subir ya con máscaras y entrados en su papel. Valió totalmente la pena esperar por verlos.

Sleep Party People at Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

Ofrecen una experiencia completa: desde lo sonoro hasta el acompañamiento visual, esta banda pareció hipnotizar a toda la audiencia con la ondulación de sus cuerpos al ritmo de “A Dark God Heart”, una especie de canción de cuna con tintes oscuros que se transforma a la mitad en una explosión instrumental. En general sus melodías estaban llenas de post rock y el juego de luces azules y rosas que impregnó el escenario combinaba a la perfección. Escucharlos es como volver de un sueño y permanecer en el letargo durante un rato, sólo para dilatar las pupilas, explotar junto al sonido y suspirar al final del viaje. Definitivamente se trata de un gran espectáculo.

Algo nos queda claro, los amixers del Friendstival saben cómo cerrar las fiestas con broche de oro y al final, todo queda entre amigos.

Sleep Party People at Friendstival 2017
Foto: Tania Mora

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