Editorial

«La única banda que importa”

Por: Abraham Michel Ruiz

Un 4 de julio de 1977, Joe Strummer se subió por primera vez a un escenario con The Clash. Días antes a esta fecha, Bernie Rhodes  (Manager de The Clash), un tipo obsesionado con la idea de que él había creado el Punk Rock y a los Sex Pistols antes que Malcolm McLaren , acude con los miembros de su banda (The Clash) a ver a un grupo que empezaba a causar sensación en las calles de Londres. Los 101´ers tenían un vocalista que sobre salía más que todos los miembros de la banda, su nombre era Joe Strummer, y que sin pensarlo dos veces fue reclutado por ese extraño hombre llamado Bernie, para conformar el inicio de una de las bandas más representativas en la historia del Rock.

Los Sex Pistols estaban tomando por asalto la escena musical, el punk rock emergía cada vez más fuerte de la furia y desparpajo de esta banda, y ese día llegaban a la ciudad británica de Sheffield, para presentar sus ya afamados shows. Ese día   el salón Black Swan seria testigo del primer recital de un grupo que llegaría a revolucionar al punk rock y el mundo entero.

The Clash debutaba como teloneros de los Pistols, invitados por Johnny Rotten y compañía y con poco tiempo de haberse reunido, pero ya con la firme intención de emular al grupo que les permitía abrir el show y llevar ese sonido enfadado a un nivel más alto tanto en lo musical como en lo lirico, siendo porta voces de una música con que enarbola la conciencia social.

El debut cumplió con las expectativas y fue todo un éxito, ante un público que entre sus prioridades no estaba del todo ver en acción a The Clash, pero que con el tiempo se convirtieron en los privilegiados que contemplaron la primera presentación de la banda con una formación que duraría demasiado tiempo – debido a las diferencias ideológicas y musicales algunos integrantes quedaron en el camino- . Aquel 4 de julio subieron al escenario el ya mencionado Joe Strummer (recién reclutado de la banda 101´ers) como la voz principal, los iniciadores de la banda Mick Jones -en guitarra líder y coros- y Paul Simonon -en bajo-, Keith Levene empuñando una guitarra y en la batería Terry Chimes.

Esa noche de 1976 el repertorio estuvo plagado de temas que nunca se llagaron grabar, pero, algunos pocos testigos de aquel recital aseguran, ya empezaban tocar canciones como “London´s Burning” y “Janie Jones” temas en los que la dupla Strummer- Jones ya se perfilaba como unos grandes letristas, compositores y arreglistas.

La crítica esa noche no se hizo esperar, Charles Shaar Murray de la prestigiosa revista New Musical Express, expreso que “The Clash es la clase de banda de garaje que debería rápidamente regresar a su garaje, preferiblemente con la puerta cerrada y el motor en marcha”. Los Clash hicieron caso omiso de sus palabras y solo decidieron contestar con el tema “Garageland” (que formó parte del disco debut) en el que demuestran, ser la mejor banda de garaje de aquellos tiempos.

Con el correr de los días empezaron a llegar los cambios, Joe Strummer y Mick Jones comenzaban con el armado de las canciones que darían vida al primer álbum y en el esquema de la dupla compositiva, Keith Levene no encajaba del todo, por lo que decidió abandonar el grupo aunque colaboró en el armado del tema “What´s my Name?” Levene siguió su camino, y más adelante formó Public Image Limited (PIL) con Johnny Lydon (ex Rotten de los Pistols), banda que le imprimió los principales rasgos al género Post Punk.

En la batería Terry Chimes siguió un tiempo más, pero la constante ideología política de la banda comenzó a volverse un fastidio para él y sus ideales no encajaban del todo con los otros tres integrantes del grupo. Los Clash se sentían identificados con los movimientos sociales y manejaban una ideología basada en las posturas de la política de izquierda.

El 31 de agosto de 1976, Joe Strummer y Paul Simonon, quedaron atrapados en una manifestación que acabo en disturbios, en el barrio de Notting Hill (al oeste de Londres), donde policías con claras actitudes racistas se enfrentaron a cientos de jóvenes negros. La actitud con la que encararon los jóvenes negros la situación dejo asombrados al guitarrista y bajista, quienes se dieron a la tarea de componer “White Riot” (“Revuelta blanca”), invitando a la juventud blanca, sumisa y obediente, a revelarse.

Esta orientación ideológica era la que tenía incomodo a Terry quien, después de grabar el disco en 1977, decidió abandonar al grupo y apareció  en los créditos como Tory Crimes (juego de palabras que significa “Crímenes conservadores”, burlándose el grupo de las preferencias políticas de su antiguo miembro).

Para remplazar a Terry Chimes, el grupo incorporo a quien sería considerado el baterista más representativo para los fans de The Clash, Nicky “Topper” Headon llego para completar el cuarteto. Ya con una formación completa, los Clash no tardaron en dar un salto de calidad, se transformó en la banda más creativa e influyente del movimiento Punk. Incorporaron el Reggae en su estilo musical grabando una versión punk de “Police & Thieves” de Junior Murvin y, luego llaman al célebre productor Lee “Scratch” Perry para grabar el simple “Complete Control”, ademas de otros ritmos negros – la música de los pobres que no tenía cabida en el rock-, y que ellos rescataron pero con un estilo propio.

Así fue, como comenzó el camino para una banda que a medida de que tocaba en vivo y con el paso del tiempo, empezaba a gestarse como una de las bandas más influyentes en el mundo del rock, además de ser un parteaguas en la transformación del rock latinoamericano, su influencia política y social, junto con su música dejo una impronta dentro de varias generaciones a lo largo de 40 años y para nosotros los fans de toda la vida siempre seguiremos diciendo: The Clash “la única banda que importa”.

 

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