Reseña: "13" - Blur #20Años
Álbumes Reseñas

Reseña: “13” – Blur #20Años

Ya han pasado 20 años desde el lanzamiento de álbum "13" de Blur, la obra mas experimental, madura, sensible y melancólica de la banda

Un día como hoy pero de 1999, Blur estrenó “13” el sexto disco de su carrera, alejándose por completo del Britpop y mostrando su vena más experimental y compleja

 

Cuando un artista está completamente bañado de emociones negativas y está rodeado de problemas y complicaciones solo pueden suceder dos cosas. O inicia su colapso artístico y psicológico o utiliza estos elementos para superarse a sí mismo y, de paso, lanzar su gran obra maestra. Y sin duda, este último fue el caso de Blur.

El álbum 13 fue creado y grabado bajo un océano de problemas personales entre los miembros de la banda. Damon Albarn, vocalista y líder de Blur, estaba completamente quebrado y abrumado, luego de su ruptura amorosa con Justine Frischmann de la agrupación Elastica.

Reseña: "13" - Blur #20Años
Justine Frischmann y Damon Albarn (Foto: PlasticosyDecibelios)

Graham Coxon, guitarrista de la banda, tenía severos problemas de alcoholismo y tenía una relación de amistad muy desgastada con Damon Albarn, pues se sentía traicionado luego de que Damon se mudará con Jamie Hewlett (juntos formarían Gorillaz), quién era un gran amigo de Coxon.

“Nuestra relación se rompió absolutamente. Quiero decir, realmente fue un final espectacularmente triste”. Declaro Damon Albarn, en el documental No Distance Left to Run.

A pesar de todos los conflictos, Albarn y Coxon lograron compactarse como nunca antes lo habían hecho y juntos, crearon el álbum más sólido, experimental y atmosférico de toda la carrera de Blur.

Reseña: "13" - Blur #20Años
Blur (Foto: NME)

 

Grabación y proceso creativo

Desde el disco anterior (Blur 1997), Blur ya se había alejado del Britpop y comenzaba a explorar nuevos sonidos, más apegados al rock y pop alternativo, aunque quizá sin mucha dirección o claridad.

Es por eso que para 13, la agrupación tomó la difícil decisión de sustituir a Stephen Street, productor de la banda desde sus inicios y traer al artista de música electrónica William Orbit como productor, con la intención de refrescar su sonido y hacer algo completamente nuevo.

Sin embargo, la tensión dentro del núcleo de la banda fue en ascenso, principalmente porque Damon Albarn quería realizar un disco más experimental y Graham Coxon quería hacer música más inclinada al punk.

Agobiados por tantos conflictos, los miembros de la banda comenzaron a faltar a las sesiones de grabación y, años después, confesaron que en algunas ocasiones llegaban alcoholizados para no estar tan malhumorados durante la grabación de 13.

“Las cosas empezaban a desmoronarse entre los cuatro. Fue un proceso bastante triste. La gente no estaba asistiendo a las sesiones, o estaba borracha y se ponían abusivos”. Reveló el baterista de Blur, Dave Rowntree
Desmenuzando el sonido y el concepto de “13″

Musicalmente el disco es abrumador y no es nada fácil escucharlo, ya que es capaz de generarte una crisis existencial si te encuentras con la guardia baja y en un momento sensible o delicado de tu vida.

Blur tomo todos los elementos negativos que rodeaban y viciaban la atmósfera en la que estaban respirando y lograron canalizarlo todo en forma de música, ruido, distorsión, psicodélia y melancolía.

En los largos momentos instrumentales de 13, es imposible no dejarse envolver por sus texturas, a veces ásperas, rugosas y rasposas. Como en “1992”, canción prácticamente instrumental que resulta tan hipnótica que al final te deja una sensación de vacío justo en el centro de tu ser.

Al escuchar con atención, es muy fácil detectar que los instrumentos también hablan, gritan e incluso gimen, no hay ningún sintetizador, riff de guitarra o línea de bajo que sobre o que falte, todo está en perfecto desorden y está en su sitio. Canciones como “Battle” y “Caramel” son el mejor ejemplo de ello.

Gran parte de la lírica del disco está inspirada por la ruptura de Damon Albarn y Justine Frischmann, lo cual resulta desgarrador y emotivo, porque Damon plasma esos sentimientos de vacío y depresión que todos los seres humanos sentimos al terminar una relación o al estar solos un largo tiempo.

Desde la canción inicial “Tender”, la banda nos lleva a otro plano existencial lleno de romanticismo, magia y mucha tensión, que termina por desarrollarse a lo largo de los 7 minutos que dura este hermoso himno.

Es una canción brutalmente honesta, que describe a la perfección el sentimiento de miedo al saber que tu relación puede terminar en cualquier instante y no hay absolutamente nada que puedas hacer al respecto. Por supuesto, la sentida interpretación de Damon Albarn en los versos y Graham Coxon en los coros terminan por estremecer hasta al más insensible.

Esta sensibilidad continua a lo largo del disco, pero en ninguna canción resulta tan devastadora y depresiva como en “No Distance Left To Run”, donde Damon Albarn, vuelve a hacer referencia a su ex pareja y se auto motiva a seguir adelante y superar lo sucedido. Simplemente es hermoso, un golpe directo al corazón y es una fuerte sacudida al punto de equilibrio de la vida.

Por supuesto, también hay espacio para momentos cálidos y divertidos en 13. “Coffee And Tv” es una canción suave, agradable, alegre y hasta cierto punto resulta muy bailable. Su sonido no es complejo, solo consiste en una serie de acordes que se repiten constantemente, pero en ningún momento la canción se vuelve tediosa o aburrida y hoy en día es uno de los clásicos de Blur.

Otro elemento que me parece fundamental para redondear el concepto del álbum, es la pintura que aparece en la portada del disco llamada El Aprendiz la cual fue realizada en óleo por el propio Graham Coxon. Y sin duda, la obra augura lo que estamos a punto de escuchar al abrir la tapa y poner el disco a girar.

 

El mejor disco de Blur

Para mí, no hay ningún tipo de duda, 13 es el mejor disco en la carrera de Blur y uno de los mejores de la década de los 90. Es el más sólido, real, sensible, complejo, experimental y maduro. Es el clímax creativo de Graham Coxon y Damon Albarn.

Lamentablemente, la banda terminaría desgastada luego de todo el proceso de grabación del disco y Graham Coxon dejaría la agrupación años después. De esta forma, jamás sabremos si el sonido de Blur hubiera seguido el camino que escuchamos en este álbum.

De lo que sí estamos seguros, es que 13 es una obra maestra, capaz de superar la barrera del tiempo y de perder en la vastedad del universo a quien lo escucha. Simple y sencillamente es increíble. 

0 comments on “Reseña: “13” – Blur #20Años

Haz ruido