Reseña: Muse-Simulation Theory
Álbumes Reseñas

Reseña: Muse – Simulation Theory

El lanzamiento de la octava placa musical de Muse titulada 'Simulation Theory' causó gran revuelo en el mundo, pero no por su calidad ni por su concepto

La famosa banda británica confirma que está completamente perdida con el lanzamiento de su octavo álbum de estudio titulado Simulation Theory

Siempre que hago una reseña me tomo el tiempo suficiente para analizar y apreciar todos los puntos positivos y negativos de la obra musical, con el fin de no tener un juicio apresurado y prejuicioso de un álbum y de la banda o artista.

Pero con Simulation Theory de Muse me ha pasado algo bastante curioso. Y es que por más que me esforzaba por encontrar algún aspecto positivo del disco me fue prácticamente imposible hallar algo por lo que este álbum valiera la pena.

Todo es feo y demasiado pretencioso en el octavo disco de Muse. Empecemos por lo exterior, por la portada y el arte del álbum, donde Muse se autoparodia; está repleta de colores azules y rosados que me dañan la pupila cada vez que intento observarla.

Reseña: Muse-Simulation Theory
Portada de Simulation Theory de Muse (Foto: Goldenplec)

Es una ofensa comparar esta tapa con el arte de sus primeros discos (Origin of Symmetry, Absolution, Black Holes and Revelations), las cuales incluso encierran enigmas y misterios que no se aprecian a simple vista. Sin embargo en la portada de Simulation Theory no es así, todo te lo dan en la palma de la mano, no hay por qué quebrarse la cabeza.

Lo que agradezco enormemente es que la portada sea un aviso o una advertencia de lo que contiene el producto en su interior. Que no es más que una oleada de música mainstream, que intenta ser conceptual, fresca e inteligente, pero fracasa rotundamente en el intento.

Reseña: Muse-Simulation Theory
Muse 2018 (Foto: Consequenceofsound)

Pasemos a las canciones, al contenido musical, pero les aviso que no me detendré mucho en ellas, principalmente porque no hay mucho que analizar. Las letras carecen de significado, son superficiales, llenas de clichés por todos lados y además son muy falsas, por el otro lado, la música es repetitiva, sin potencia y no presenta nada nuevo.

Sin duda, las dos canciones que le dan apertura a la octava placa discográfica de Muse son las mejores del álbum. «Algorithm« es algo predecible en su melodía, la batería sigue un mismo ritmo casi toda la canción, salvó unos cuantos remates bastante ochenteros que son agradables y los teclados y sintetizadores son muy repetitivos, pero envuelven desde el primer segundo.

Cumple muy bien su función como canción inicial, porque se entiende el concepto lírico y musical que la banda presenta en Simulation Theory y tanto la letra como la voz de Matt Bellamy transmiten muy bien el mensaje.

«The Dark Side» complementa a la perfección lo mostrado por el primer track del disco, el sonido es muy pegajoso y también repetitivo, pero no puedo negar que la canción está repleta de buenos ganchos que hacen mover los pies y la cabeza a lo largo de sus casi 4 minutos de duración.

La batería sigue teniendo ese ritmo ochentero, los teclados y el bajo le ponen energía a la canción, la guitarra tiene un solo medianito a la mitad y la voz de Matt Bellamy logra transmitir muy bien la desesperación de la letra desde los primeros segundos con esos gritos iniciales.

 

Hasta aquí todo bien, pero esta es la última vez en el disco que Matt Bellamy hace un trabajo decente con la guitarra, además su voz cada vez se empieza a escuchar más falsa y sus letras son completamente conspiranoicas, como si estuviera escribiendo en un blog de conspiraciones políticas y alienígenas.

Pero antes está «Pressure«, una canción que no me puedo tomar enserio, yo quiero pensar que es un chiste de la banda, la cual al menos se ve divertida mientras la toca. No hay mucho que decir, también es pegajosa, pero no me pone a bailar ni tampoco me mueve en absoluto la letra de la canción.

El vídeo musical es una completa bazofia, no saben cuánto sufrí viendo a Muse queriendo hacerse los graciosos y además le quita la seriedad y credibilidad que el disco había conseguido en las primeras dos canciones.

 

«Propaganda» y  «Break It To Me» son canciones horrorosas, las dos me lastimaron considerablemente los oídos, es como escuchar un par de canciones de Michael Jackson en su etapa de decadencia. Y prefiero casi no hablar de ellas porque no merecen nada de tiempo ni atención.

Quizá «Something Human» sería una buena canción sino tuviera un sospechoso parecido con «Every Breath You Take» de The Police, lo cual le resta puntos, pero que importa, a este punto esta tema es como un respiro después de tanto ruido espantoso.

 

Las siguientes cinco canciones del disco son más de lo mismo, la fórmula la repiten una y otra vez. Me resultó muy difícil escuchar la última parte del álbum sin la necesidad de darme un respiro.

Me pregunto cómo el compositor de canciones e himnos generacionales como «Stockholm Syndrome», «New Born», «Hysteria», «Bliss» y «Knights of Cydonia» es capaz de hacer ahora temas tan espantosos, tan horribles y carentes de sentido y significado como «Get Up and Fight», «Thought Contagion» y «The Void».

Es muy triste ver a una de las últimas bandas de rock más influyentes e importantes de este siglo convertidas en una masa amorfa de pop y música industrial malísima, que roza con lo patético y la pena ajena.

 

Matt Bellamy no hizo ningún solo de guitarra a su altura, Dominic Howard nunca explotó en su batería y siempre siguió con el mismo ritmo una y otra vez, creo que hasta se quedó dormido mientras grababa las nuevas canciones y del bajo de Christopher Wolstenholme mejor ni hablemos, sencillamente no estuvo presente en el álbum.

Cuesta demasiado creer que en algún momento Bellamy fue nombrado el Hendrix del siglo XXI. En este disco no hay ni un solo despliegue de las habilidades y virtudes que tiene con la guitarra. Ni tampoco presume de su virtuosismo con el piano y su voz se escucha muy fría, distante, muy arreglada y electrónica.

Mi consejo final es que si deseas escuchar Simulation Theory completo, cosa que no recomiendo, lo hagas sin tener ningún tipo de expectativa y con la mente muy abierta, olvídate de Origin of Symmetry y Absolution, esta banda es completamente nueva. Quizá de esta manera el álbum te resulte más agradable.

Simulation Theory

No recomendable
4.3

Consistencia

3.0/10

Producción

4.0/10

Concepto

6.0/10

Instrumentación

4.0/10

Pros

  • "The Dark Side" y "Algorithm" explican y resumen a la perfección el concepto que Muse intentaba transmitir.
  • Exploran nuevos sonidos.

Cons

  • El concepto del álbum nunca se desarrolla.
  • No hay ningún solo de guitarra o piano.
  • La voz de Matt Bellamy se oye demasiado arreglada y fría.
  • Letras demasiado conspiranoicas y falsas.
  • Sobreproducción.

0 comments on “Reseña: Muse – Simulation Theory

Haz ruido