Reseña: Tasmania - Pond
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Reseña: Tasmania – Pond

Sin perder su esencia, Pond continúa evolucionando su sonido y explorando nuevos géneros en su mas reciente álbum titulado 'Tasmania'

Sin perder en ningún momento su esencia, Pond continúa evolucionando y transformando su sonido en su octavo disco de estudio

Desde sus inicios en el año 2008, Pond siempre se ha caracterizado por ser una banda en constante mutación musical, que disfruta mucho de la experimentación y la exploración de nuevo géneros, siempre con la psicodelia como principal estandarte y como piedra angular de su sonido.  

Luego del lanzamiento de su séptimo álbum de estudio llamado The Weather (2017), los australianos demostraron una nueva faceta encabezada por el uso de los sintetizadores y teclados para así bajar los decibeles y la experimentación que tanto los caracterizó en sus inicios.

Reseña: Tasmania - Pond
Alineación actual de Pond (Foto: NME)

Está transformación musical vino acompañada de una demostración de conciencia social, cultural y política que es completamente nueva en Pond y que demuestra que Nick Allbrook, líder y principal compositor de la banda, se encuentra en una etapa de madurez y reflexión que lo han hecho crecer enormemente como músico.

¿De qué trata Tasmania?

Según las declaraciones de la propia banda, Tasmania prácticamente ya estaba finalizado desde el 2017 y fue creado del mismo brote de creatividad del que nació su disco antecesor, es por eso que existen tantas similitudes entre ambas obras e, incluso, Tasmania se siente y es considerado por algunos críticos (incluído yo) como una segunda parte de The Weather.

Aún sin dejar las rarezas o la vena experimental por completo, Tasmania es el disco más melódico y más fácil de escuchar en toda la carrera de Pond, ofreciendo distintas variedades de pop y psicodelia que resultan muy interesantes y que fueron bien pulidas gracias a la excelente producción de Kevin Parker, vocalista y líder de Tame Impala, que sigue manteniendo una excelente relación con Nick Allbrook, a pesar de que este último abandonara Tame Impala hace algunos años.

También este es el primer disco de Pond que tiene claramente influencias del sonido de Tame Impala, en especial de su álbum Currents del 2015. Sin embargo, esta combinación genera una nueva paleta de sonidos muy interesantes que vienen a refrescar el estilo musical de Pond. Uno de los mejores ejemplos de este nuevo estilo lo percibimos en “Sixteen Days”, canción donde la agrupación nos invita por primera vez en su trayectoria a saltar a la pista de baile para sacar a relucir nuestros mejores pasos.

Al igual que su hermano mayor, el disco es una obra conceptual que aborda temas como el machismo, el imperialismo, el consumismo, crítica los estilos de vida de la sociedad australiana e intenta demostrar y señalar lo triste y desahuciado que se encuentra el mundo en la actualidad.

El concepto desalentador que se desarrolla a lo largo de las diez canciones que componen Tasmania, se mimetiza de manera muy extraña pero efectiva con el sonido alegre y veraniego que mantiene el álbum, aunque por desgracia, la mayoría de las canciones carecen de buenos ganchos y se vuelve ligeramente difícil memorizar los temas para después cantarlos.

Este defecto sale por completo a luz en temas como “Selené” y “Shame”, donde los australianos dan la impresión de haber perdido el timón del barco y quedan completamente perdidos en el limbo entre el viejo y el nuevo Pond, además, las canciones realmente no aportan nada nuevo al concepto que maneja el disco, dando la impresión que están ahí por mero relleno.

Afortunadamente, a la hora de hacer el balance general resaltan más los momentos espectaculares que demuestran que Pond se encuentra madurando, innovando y en constante crecimiento. En el sencillo “Daisy”, en la canción “Tasmania” y en la larga pieza de ocho minutos llamada “Burnt Out Star”,  la agrupación enseña sus virtudes y su facilidad para crear atmósferas musicales atrevidas y envolventes.

Por otra parte, es importante señalar que Nick Allbrook ha mejorado enormemente su calidad como vocalista e intérprete y en las mejores canciones de Tasmania logra transmitir su desesperación y sus conflictos con el mundo actual de manera más sensible y humana.

Es cierto, Tasmania se encuentra muy lejos de ser el mejor álbum de Pond, para mí ese título lo merece Man It Feels Like Space Again del 2015, no obstante, el álbum es una fiel muestra de una banda que se encuentra buscando alternativas y que sale constantemente de su zona de confort y esa dos características son muy aplaudibles y destacables en cualquier proyecto musical.

Claramente el álbum tiene sus pecados y sus puntos flojos, pero Tasmania es un disco ambicioso, muy fresco y a pesar de su concepto apocalíptico es bastante disfrutable escucharlo en su totalidad. Solo espero que Pond logré desenvolver y pulir estos nuevos sonidos de manera más consistente en un futuro cercano, porque si lo consigue, apuesto que el resultado sería cautivador y, sobretodo, demasiado original.

Tasmania

78
7.8

Producción

8.5/10

Experimentación

8.0/10

Instrumentación

8.0/10

Concepto

7.5/10

Consistencia

7.0/10

Pros

  • Pond evoluciona sin perder esencia
  • Nick Allbrook muestra su lado mas maduro y sensible
  • El disco es disfrutable y fácil de escuchar

Cons

  • El concepto no termina de desarrollarse
  • Por momentos el álbum pierde la dirección y la consistencia, en especial con las canciones "Selené" y "Shame", que por desgracia se encuentran juntas en el disco

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