Reseña: The Imperial - The Delines
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Reseña: The Imperial – The Delines

The Imperial es un disco conmovedor, sensible y muy sencillo, capaz de hacerte llorar con su melancolía y sus historias depresivas, solitarias y de desamor

El segundo disco de estudio de The Delines es conmovedor, íntimo y sencillo

The Delines regresó a la escena musical después de cinco larguísimos años de ausencia y lo hizo con un álbum muy íntimo, depresivo, suave y que basa su belleza en la sencillez y calidez que transmite.

Recordemos que la banda viene de pasar momentos sensibles y delicados, pues Amy Boone, vocalista de la agrupación, sufrió un fuerte accidente automovilístico en marzo de 2016, que la dejó en cama por más de dos años.

Por lo que las grabaciones de The Imperial se pospusieron hasta que Amy Boone se recuperó por completo, esto a pesar de que en algún momento la banda creyó que sería imposible volver a grabar y emprender de nuevo un gira.

Reseña: The Imperial - The Delines
Alineación de The Delines (Foto: Uncut)

Las 10 canciones que componen The Imperial fueron escritas por Willy Vlautin, que además de ser un gran compositor y letrista también es un tremendo novelista que ha conseguido transformar dos de sus libros en películas: The motel life Lean on Pete.

Y sin duda, Willy Vlautin demostró con este disco su gran capacidad para crear historias y provocar con ellas todo un torbellino de sentimientos y emociones, capaz de conmover a cualquier persona.

Además del gran talento lírico de Vlautin, The Delines cuenta con la potente y hermosa voz de Amy Boone, que logra acariciar el alma con cada canción de The Imperial.

Musicalmente el disco es muy sencillo, artístico y tremendamente íntimo. Por unos minutos, la música solo está en forma de acompañamiento, para complementar la sentida interpretación de Amy Boone.

La banda no se atreve a experimentar demasiado, solo utiliza los teclados y la guitarra en los momentos exactos y saben sacarle todo el jugo a estos instrumentos para transmitir cierta nostalgia y tristeza cuando es necesario.

Sin embargo, esta sencillez musical, que es uno de los puntos más bellos y hermosos de The Imperial, también resulta ser una arma de doble filo porque en ciertos puntos el álbum se vuelve ligeramente predecible y canciones que podrían estallar con más emotividad se quedan a medio gas y nos dejan con ganas de más.

Afortunadamente la grandiosa voz de Amy Boone entra al quite y se echa a los hombros el disco. Además, sabemos que aunque estuviera una orquesta sinfónica detrás de Amy, ella seguiría robándose el espectáculo.

Canciones

El disco inicia de maravilla con “Cheer Up Charley”, una canción suave y melancólica en la que los teclados y la dulce guitarra juegan un papel muy importante.

Excelente canción de apertura que marca y señala la pauta musical y el concepto lírico que The Imperial sigue a lo largo de sus otras nueve canciones.

Continúa con “The Imperial”, canción que le da nombre al disco. Sigue con el ritmo semi lento y cansino que le queda como anillo al dedo a la agrupación.

La guitarra y el bajo se interponen en todo momento al teclado cristalino y, sin duda, el mejor momento de la canción viene en el coro, cuando explota la instrumentación con la espectacular voz de Amy Boone.

En “Where Are You Sonny?” la voz y la grandiosa interpretación de Amy Boone se llevan todos los reflectores desde el primer segundo y la música sólo sirve como un hermoso acompañamiento.

La canción logra su cometido de transmitir esa sentida melancolía y eso la vuelve perfecta. En tan solo tres canciones. The Delines logra acariciar el alma y eso es de aplaudir.

Después viene “Let’s Be Us Again”, que es un tema muy sencillo, pero es en esta sencillez donde recae su belleza. Además Amy Boone vuelve a hacer de las suyas y mantiene su voz que estalla en el momento preciso.

La instrumentación vuelve a hacer muy exacta, en ningún momento falta o sobra un acorde de guitarra, los teclados suenan épicos y la batería suena fresca y suave.

Para la mitad del álbum está “Roll Back My Life”, que es la canción más suave de todo el disco y la más flojita también. La banda se pasa de sencilla y decide dejarle toda la responsabilidad a Amy Boone.

La vocalista lo hace muy bien y rescata el tema, pero lo cierto es que le falta terminar de despegar a la canción, tal y como lo habían hecho anteriormente. No es una mala canción, pero baja el nivel que habían mostrado en un inicio.

Por suerte “Eddie And Polly” levanta los ánimos y  muestra una faceta más alegre y menos nostálgica de The Delines al ser como una bocanada del aire más puro, y le viene de maravilla al disco.

La canción ya había sido lanzada como sencillo previamente y fue bien recibida por la crítica y el público. Otra palomita para The Imperial.

La séptima canción llamada “Holly The Hustle”, nos envuelve de nuevo en esa atmósfera triste y depresiva. Es otra de esas canciones sencillas pero que suenan increíble. No sé cómo lo hacen.

Es el tema más largo de todo el álbum, con casi seis minutos de duración que pasan como agua y te quedas con ganas de seguir escuchando el canto de Amy Boone por unos minutos más.

Con “That Old Haunted Place” se atreven a juguetear y experimentar un poco con los cambios de ritmo, bajando la intensidad en los versos y sonando potentes en los coros.

Musicalmente quizá sea la canción más arriesgada de todo el disco y me hubiera encantado que siguieran explorando estos cambios de ritmo en un par de canciones más.

Para la recta final nos regalan “He Don’t Burn For Me” que es buena pero comienza a hacer algo predecible, principalmente porque dura cinco minutos y me parece que la canción solo daba para tres o cuatro minutos.

La interpretación de nuevo es perfecta, Amy Boone se tiene que llevar todo el reconocimiento, porque este álbum se lo adueñó de principio a fin.

Con el último tema titulado “Waiting On The Blue” la banda vuelve a caer en un pequeño bache y abusa demasiado de la gloriosa voz de Amy Boone.

Pero con sus escasos tres minutos de duración no se vuelve tediosa u ofensiva al oído y termina muy bien el ciclo de The Imperial.

The Imperial: Sensible, delicado y sencillo

The Delines nos regaló un disco que es muy fácil de escuchar y, sobretodo, muy fácil de sentir. Con sus letras depresivas, repletas de soledad y desamor, es prácticamente imposible no identificarse.

Además, Willy Vlautin demostró que tienes ese don para escribir historia conmovedoras en tan solo unos cuantos versos, tal y como lo hizo con “Where Are You Sonny?”

Hay que destacar y aplaudir la enorme voz de Amy Boone que dejó el corazón y el alma en cada una de sus interpretaciones y se merece un enorme 10 por todo su esfuerzo y pasión.

Será interesante ver cómo sigue evolucionando este proyecto, pero por el momento nos han dejado un buen sabor de boca y una que otra lágrima en las mejillas. Gracias por recordarnos que en la sencillez existe todo un océano de belleza.

The Imperial

80
8

Consistencia

9.0/10

Producción

8.0/10

Instrumentación

8.0/10

Concepto

9.0/10

Experimentación

6.0/10

Pros

  • La interpretación muy sentida de Amy Boone
  • Willy Vlautin tiene una facilidad nata para escribir historias en unos cuantos versos
  • La sencillez con la que se expresa el disco

Cons

  • En un par de temas le dejan toda la responsabilidad a la voz Amy Boone
  • El disco se vuelve un poquito predecible y tedioso en su recta final

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